La evolución de la bioingeniería frente a la degradación del suelo avanza en el desarrollo de nuevos productos tecnológicos. Entre ellos se encuentran las mantas orgánicas de esparto y en este artículo abordamos sus ventajas en el control de la erosión.
El manejo de cubiertas vegetales y la protección del suelo son áreas básicas para las empresas de restauración paisajística y diseñadores de jardines. Frente a los retos climáticos actuales, la búsqueda de materiales eficientes para frenar la pérdida de suelo ha llevado a la técnica a mirar hacia soluciones autóctonas de probada eficacia.
En este escenario, la fibra de la planta del esparto (Stipa tenacissima), utilizada por el ser humano desde el antiguo Egipto, recobra un protagonismo técnico. Sus aplicaciones actuales varían en función de su procesado industrial, ofreciendo respuestas específicas a problemas complejos de degradación del terreno.
Fabricación de mantas orgánicas de esparto
La fabricación de soluciones basadas en esta fibra requiere una especialización técnica. De hecho, hay empresas como Objetivo Erosionzero que destacan por ser fabricantes de mantas orgánicas de esparto diseñadas para el control de la erosión.
El desarrollo de este material supone una innovación dentro de la ingeniería del paisaje y cuenta con un notable aval institucional. Las ventajas ambientales de este producto fueron reconocidas por la Junta de Andalucía, que le otorgó el Premio Andalucía de Medioambiente al producto más respetuoso con el entorno.
Asimismo, la Fundación Caja Rural de Granada galardonó esta iniciativa técnica como el mejor proyecto de desarrollo sostenible, consolidando su viabilidad ecológica y funcional.

Ventajas del esparto (Stipa tenacissima) sobre otras fibras
Al evaluar los materiales disponibles para la contención de tierras y la revegetación, el esparto demuestra unas propiedades mecánicas e hidrológicas que lo sitúan por delante de otras alternativas naturales.
- Con esparto se mejora la eficacia en el control de la erosión laminar y sobre todo en regueros, pudiendo cifrarse esta diferencia en porcentajes que pueden ir del 3 al 4 %.
- El esparto, por las propias características de la sección de la fibra hueca, tiene gran capacidad de retención de agua, del orden de un 50 % más que la fibra de coco.
- La fibra de esparto de entre 20 y 40 cm de longitud, es la fibra más larga empleada actualmente en el mercado para la confección de mantas orgánicas, lo que ofrece más resistencia a ser arrastrada tanto por el flujo del agua como dentro de la estructura de la manta.
- La longitud y oquedad de la fibra hacen que esta fibra incida de forma positiva en la laminación de escorrentías y en la presencia de un mayor grado de humedad en el entorno de las plantas y semillas en estado de enraizamiento o germinación.
- Debido también a la longitud mayor de la fibra, las mantas de esparto son muy indicadas para el control de la erosión eólica, que se instalan sobre taludes o frentes muy verticales, dado que se mantienen mejor dentro de la estructura cosida entre las mallas de la propia manta: mantas soporte de trepadoras y otras.
- Con la mayor densidad en la composición de la fibra se incorpora mayor cantidad de materia orgánica al suelo, que otras fibras.
- Las siembras y plantas cuyo suelo es protegido con mantas orgánicas de esparto presentan más capacidad de acolchado que las elaboradas con otras fibras, por lo que se defenderán mejor de las sequías, heladas o lluvias intensas, ayudando con ello a un mejor sistema radicular, que se traducirá en mayor desarrollo vegetativo.
- El distinto tratamiento al que se somete la fibra de esparto en su obtención y procesado, permite obtener productos con variados periodos de degradación para distintas aplicaciones.
- Ofrecen una tonalidad verdosa-amarillenta al principio de su instalación, oscureciéndose con el tiempo, coincidiendo con la revegetación, lo que le confiere cualidades para el camuflaje en la naturaleza.
- La fibra de esparto permite una mezcla perfecta con otras fibras naturales o sintéticas (paja, coco, polipropileno, etc.) trasmitiendo sus propiedades a las mantas confeccionadas con estas otras fibras.
Por todo ello, el aprovechamiento de la planta del esparto constituye un modelo para un desarrollo sostenible, al ser propia de zonas estepáricas subdesérticas, donde cumple una función medioambiental fundamental en la conservación del suelo y del hábitat de muchas especies animales y vegetales, y una función social prioritaria en todas estas áreas, al constituir posiblemente el único aprovechamiento agrícola de los habitantes de estos territorios que con su acción salvaguardan el medio natural evitando su desertización.

