El 5 de junio se celebra el Día Mundial del Medio ambiente. Para Naciones Unidas, uno de sus principales vehículos para fomentar la sensibilización mundial sobre el medio ambiente y promover la atención y acción política al respecto.
El Día mundial del medio ambiente se designó el 15 de diciembre de 1972 por la Asamblea General de las Naciones Unidas en su resolución 2994 (XXVII), para dar a conocer mejor la necesidad de conservar y mejorar el medioambiente. Ese mismo día, también aprobó la creación del Programa de las Naciones Unidas para el Ambiente (PNUMA).
Entre los principales objetivos de este Día Mundial están el de darle una cara humana a los temas ambientales, motivar que las personas se conviertan en agentes activos del desarrollo sostenible y equitativo, promover el papel fundamental de las comunidades en el cambio de actitud hacia temas ambientales, y fomentar la cooperación, la cual garantizará que todas las naciones y personas disfruten de un futuro más prospero y seguro.
Destacar que en muchos países es utilizada esta celebración como una oportunidad de firmar o ratificar convenios internacionales y, algunas veces, establece estructuras gubernamentales permanentes relacionadas con el manejo ambiental y la planificación económica.

Lemas del Día Mundial del Medioambiente
Cada año, mediante un determinado lema, marca el enfoque de la temática a tratar a nivel mundial. A continuación detallamos algunos de ellos.
Día Mundial del Medio Ambiente 2026: Lema, País Anfitrión y Eje Central
El 5 de junio, la comunidad internacional vuelve a unirse para conmemorar el Día Mundial del Medio Ambiente. Como profesionales de la agronomía, el paisajismo y la restauración ambiental, mantenernos al día con las directrices globales es fundamental, ya que estas marcan la hoja de ruta para el desarrollo de proyectos sostenibles. A continuación, desglosamos las claves de la edición de este año 2026.
La República de Azerbaiyán: País Anfitrión en 2026
Para esta edición, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha designado a la República de Azerbaiyán como país anfitrión de las celebraciones mundiales. Situado en un cruce de caminos histórico y poseedor de una gran diversidad de zonas climáticas (desde bosques subtropicales hasta ecosistemas alpinos), Azerbaiyán asume este liderazgo global tras haber acogido recientemente la cumbre climática COP29, reafirmando su compromiso con la transición energética y la protección de la biodiversidad.
Eje Central: El Cambio Climático y la Acción Urgente
Si en años anteriores el foco estuvo en la contaminación por plásticos o en la restauración de tierras, el eje central del Día Mundial del Medio Ambiente 2026 es el cambio climático. La campaña mundial de este año subraya que la Tierra nos está enviando señales inequívocas a través de fenómenos meteorológicos extremos, sequías y degradación del suelo, y que ha llegado el momento de pasar de la preocupación a una acción climática real y acelerada.
Lema Oficial 2026: #PorElClimaYA
El lema principal elegido para esta conmemoración es Inspirados por la naturaleza. Por el clima. Por nuestro futuro, un mensaje que se está impulsando globalmente bajo el hashtag #PorElClimaYA (#NowForClimate en inglés). Esta premisa encierra una filosofía que desde la bioingeniería del paisaje compartimos plenamente: la naturaleza no es solo un recurso a proteger, sino nuestra principal aliada tecnológica para mitigar los efectos del clima.
El papel de la bioingeniería del paisaje ante el reto de 2026
El lema de 2026 es una llamada directa a la acción para el sector de la jardinería, el paisajismo y la ingeniería ambiental. Aplicar Soluciones Basadas en la Naturaleza (SbN) ha dejado de ser una opción para convertirse en una necesidad si queremos garantizar la resiliencia de nuestros ecosistemas.
Frente a los retos climáticos que acentúan la pérdida de suelo fértil, las escorrentías descontroladas y la desertificación, la correcta ejecución de proyectos de bioingeniería se vuelve necesario. Para que estas intervenciones sean un éxito, contar con el soporte técnico y los materiales adecuados marca la diferencia. Por ello, recomendamos siempre apoyarse en el asesoramiento y los sistemas especializados de empresas como Objetivo Erosionzero. Sus soluciones avanzadas para el control de la erosión, la estabilización de taludes y la revegetación de espacios degradados son herramientas indispensables para materializar el lema de este año, protegiendo nuestro suelo y asegurando un futuro más verde y resiliente.
2025: un futuro sostenible: innovación para la restauración de ecosistemas
Este año, el foco se centra en la innovación y las soluciones basadas en la ciencia para acelerar la restauración de los ecosistemas.
Se subraya la necesidad de desarrollar y aplicar nuevas tecnologías, así como enfoques vanguardistas en la reforestación, la rehabilitación de suelos degradados y la gestión del agua, esenciales para revertir la pérdida de biodiversidad y mitigar los efectos del cambio climático.
Se busca inspirar a la comunidad científica y a la sociedad en general a buscar soluciones creativas y efectivas para un futuro más verde y sostenible.
2024: La Tierra es nuestra casa, cuidemos de ella: Restauración de tierras, desertificación y resiliencia a la sequía.
El lema de este año enfatizó la urgencia de restaurar los ecosistemas terrestres, combatir la desertificación y fortalecer la resiliencia ante la sequía. La preocupación por la degradación del suelo, la expansión de los desiertos y la escasez de agua, problemas exacerbados por el cambio climático, ocupó un lugar central.
Se destacó la importancia de prácticas agrícolas sostenibles y la reforestación para recuperar la salud de nuestros suelos y garantizar la seguridad alimentaria e hídrica.
2023: Soluciones a la contaminación por plástico
El año 2023 puso el acento en la crisis global de la contaminación por plásticos. Bajo el lema «#SinContaminaciónPorPlásticos», la campaña buscó generar conciencia sobre los impactos devastadores del plástico en los ecosistemas marinos y terrestres, así como en la salud humana.
Se promovieron soluciones que van desde la reducción del consumo de plásticos de un solo uso hasta el fomento de la economía circular y la innovación en materiales alternativos.
2022: Una sola tierra
El lema «Una sola Tierra» rememoró el lema de la Conferencia de Estocolmo de 1972, celebrando sus 50 años. Esta edición buscó subrayar la urgencia de vivir en armonía con la naturaleza y la necesidad de transformaciones fundamentales para lograr un futuro más sostenible. Se hizo un llamado a la acción global para abordar la triple crisis planetaria: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación.
2021: Restauración de ecosistemas
El 2021 marcó el inicio del Decenio de las Naciones Unidas sobre la restauración de ecosistemas (2021-2030). El lema de ese año se centró en la urgencia de prevenir, detener y revertir la degradación de los ecosistemas en todos los continentes y océanos.
Se destacó la importancia de restaurar desde bosques y humedales hasta arrecifes de coral y tierras agrícolas, reconociendo que la restauración de la naturaleza es clave para hacer frente al cambio climático, proteger la biodiversidad y garantizar los medios de vida.
2020: La biodiversidad
El año 2020, en un contexto global marcado por una pandemia, puso de manifiesto más que nunca la íntima conexión entre la salud humana y la del planeta.
El lema «La Biodiversidad» se centró en la conciencia de que toda vida en la Tierra está interconectada. Destacó la importancia de la diversidad biológica, desde los microorganismos hasta las especies más grandes, como el sustento fundamental de todos los ecosistemas y, por ende, de nuestra propia existencia.
Este año se hizo un llamado urgente a detener la pérdida acelerada de especies y ecosistemas, reconociendo que su conservación es clave para garantizar servicios esenciales como el aire puro, el agua potable, los suelos fértiles y la polinización, elementos vitales para nuestra supervivencia y bienestar.
2019: Unidos por un planeta sin contaminación del aire
El lema de este año es “Unidos por un planeta sin contaminación del aire” y el país anfitrión donde tienen lugar las celebraciones oficiales, que varía anualmente, este año es China.
Con la elección de este tema, China, el organizador del Día Mundial del Medio Ambiente de este año, nos invita a considerar los cambios que podemos hacer en nuestro día a día para reducir la contaminación del aire que generamos en nuestra vida cotidiana. El objetivo es, ni más ni menos, que eliminar de forma progresiva nuestra contribución individual al calentamiento global y, de este modo, detener sus perniciosos efectos en nuestra salud, y la del planeta.
Nueve de cada diez personas en todo el mundo están expuestas a niveles de contaminación que superan los niveles de seguridad señalados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y esto es un factor que nos obliga a tomar medidas ya.
Entre las causas de la contaminación del aire se encuentran las derivadas del hogar (combustión para cocinar y calefacción,…), la industria (centrales eléctricas ‘no limpias’,…), el transporte tanto público como privado, la agricultura y ganadería, la quema de residuos a cielo abierto, etc.

2018: Un planeta #SinContaminación por plásticos.
India ha sido el centro de la celebración global del Día Mundial del Medio Ambiente 2018, que como todos los años tiene lugar el 5 de junio. Destacar que este año, el mundo se unirá para combatir la contaminación por plásticos de un solo uso bajo el lema “Un planeta #SinContaminación por plásticos”.
La campaña insta a los gobiernos, la industria, las comunidades y las personas a unirse para reducir urgentemente la producción y el uso excesivo de plásticos desechables que contaminan nuestros océanos, dañan la vida marina y amenazan la salud humana.

2017: Conectando a las personas con la naturaleza.
El Día Mundial del Medio Ambiente 2017 se organiza en torno al objetivo de centrar la atención en una cuestión particular apremiante: la conexión de las personas con la naturaleza, animando a que salgamos al aire libre y nos adentremos en la naturaleza para apreciar su belleza y reflexionar acerca de cómo somos parte integrante y lo mucho que de ella dependemos.
Paradójicamente, lo que para muchos habitantes de las grandes urbes es sinónimo de descubrimiento de la naturaleza, para miles de millones de habitantes de zonas rurales en todo el mundo pasan su jornada diaria en conexión con ella. Ellos son los que verdaderamente son conscientes de su valor, ya que esta les provee de lo necesario para su modo de subsistencia gracias a la fertilidad del suelo.
Hay un dicho que reza que solamente el necio confunde valor con precio ¿Qué valor monetario le podemos poner a los dones de la naturaleza,… al aire limpio,…? Es una lástima que no los apreciemos hasta que pasan a ser un bien escaso.
Fuente: Revista de flores y plantas

